CRISIS ECONÓMICA DE MILEI 2026 Una histórica fábrica de quesos cerrará en Santa Fe y 54 trabajadores despedidos  La planta de El Trébol dejará de producir en marzo de 2027. La empresa ofreció reubicaciones, retiros voluntarios e indemnizaciones La multinacional francesa Savencia, propietaria de las marcas lácteas Milkaut e Ilolay, anunció el cierre de su planta de El Trébol, Santa Fe, una fábrica con más de un siglo de historia. Las operaciones finalizarán el 31 de marzo de 2027 y la medida alcanza a 54 trabajadores.
La compañía comenzó a comunicar distintas alternativas laborales para los empleados del establecimiento. Entre ellas figuran la posibilidad de trasladarse a otras plantas, acceder a un retiro voluntario, iniciar una jubilación anticipada o recibir la indemnización correspondiente.
Qué pasará con los trabajadores
La información fue confirmada por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) durante una reunión mantenida la semana pasada.
Desde la empresa aclararon que no habrá despidos inmediatos. El personal continuará vinculado a la planta hasta que concluya el proceso productivo y podrá optar por alguna de las alternativas ofrecidas.
Savencia dispone de otras seis instalaciones industriales en la provincia: Arrufó, Bella Italia, Colonia Nueva, San Jerónimo, Las Parejas y Franck. La reubicación en alguna de esas unidades es una de las posibilidades planteadas.
Las personas que no sean reubicadas y accedan a una desvinculación recibirán las compensaciones correspondientes de acuerdo con la legislación laboral vigente.
La planta ya está en venta
Antes del cierre definitivo, Savencia puso a la venta el inmueble y las instalaciones de El Trébol. Sin embargo, la eventual operación inmobiliaria no modificará el cronograma previsto para la producción.
La fábrica continuará funcionando hasta el 31 de marzo del próximo año y actualmente está dedicada a la elaboración de quesos tybo y gouda.
El establecimiento tiene capacidad para procesar unos 130.000 litros de leche por día, aunque la empresa considera que sus características actuales ya no se ajustan a las necesidades productivas de su estructura.
Entre los factores evaluados aparecen el deterioro tecnológico de las líneas, la escala de procesamiento, la distancia respecto de los tambos que abastecen a la fábrica y las inversiones necesarias para adecuar las instalaciones a las exigencias ambientales vinculadas con la actividad y las exportaciones
Más de un siglo de historia industrial
La fábrica fue fundada en 1913 por la familia De Lorenzi y tuvo un papel importante en la historia productiva de la localidad. Allí surgió el denominado queso trebolgiano, asociado a la identidad industrial de El Trébol.
A finales de la década de 1970, el establecimiento pasó a manos de la familia Williner, vinculada posteriormente al desarrollo de Ilolay. La empresa permaneció bajo ese control durante más de 40 años.
En abril de 2023, la planta pasó a Savencia como parte de la adquisición de Ilolay y sus activos. De esta manera, el grupo francés amplió su presencia en el sector lácteo argentino.
Savencia había ingresado previamente al negocio local en 2011, cuando todavía operaba bajo la denominación Bongrain y adquirió el 54% de Milkaut, la cooperativa láctea con sede en Franck.
La transformación tecnológica de la industria
El caso de El Trébol también refleja el proceso de modernización que atraviesa la industria láctea. La automatización modificó de manera significativa la cantidad de trabajadores necesarios para operar las plantas.
En establecimientos tradicionales, la relación histórica llegó a ubicarse en torno a un empleado cada 1.000 litros de leche procesados diariamente. Las plantas más modernas pueden superar ampliamente ese rendimiento por trabajador.
La incorporación de sistemas automatizados y procesos continuos permite que buena parte del circuito productivo se realice con una intervención manual cada vez menor.
En ese escenario, mantener instalaciones antiguas requiere inversiones importantes para actualizar equipos, ampliar la escala y mejorar la eficiencia. En el caso de El Trébol, Savencia decidió concentrar esos recursos en otras unidades de su red.
El cierre ocurre en plena crisis del sector
La decisión se conoce mientras el sector lácteo santafesino atraviesa una profunda reorganización empresarial.
Savencia es una de las compañías que adquirieron el pliego para participar en la licitación de las plantas y las marcas de SanCor, la histórica cooperativa que fue declarada en quiebra este año después de acumular una deuda superior a los USD 120 millones.
La Justicia habilitó en septiembre la continuidad del proceso para avanzar con la venta de los activos de la empresa, que había quedado frenado durante varios meses.
A la vez, el grupo francés había mantenido contactos con los propietarios de Lácteos Verónica, otra compañía santafesina que atraviesa una crisis financiera y productiva. Las negociaciones no se tradujeron hasta el momento en una operación concreta.
El cierre de El Trébol marca así una nueva etapa para Savencia en Santa Fe: mientras abandona una planta histórica, la compañía busca concentrar su producción e inversiones en establecimientos con mayor escala y mejores condiciones tecnológicas, operativas y ambientales.
Martes, 6 de octubre de 2026
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