Tensión con EE.UU Cuba activa el Estado de Guerra y ordena la movilización general  La decisión sigue a la captura de Nicolás Maduro en Caracas y a la muerte de militares cubanos. La medida afecta a toda la población y refuerza el aparato de defensa. El régimen de Cuba confirmó la activación del denominado “Estado de Guerra” tras un agravamiento de las tensiones con Estados Unidos, desencadenadas por la reciente operación militar en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro. La decisión, adoptada por el Consejo de Defensa Nacional, implica la puesta en marcha de planes de emergencia y la movilización general de la población bajo una doctrina de defensa que prevé un escenario de “agresión externa”, según la narrativa oficial.
La medida se inscribe en un marco de deterioro sostenido de la relación entre La Habana y Washington. El gobierno cubano sostiene que la captura de Maduro y la posterior intervención estadounidense en Caracas, en la que murieron 32 militares cubanos, modificaron el equilibrio regional y colocaron a la isla en una situación de riesgo estratégico. En respuesta, el régimen apeló a la doctrina de “Guerra de todo el pueblo”, desarrollada en la década de 1980 durante el liderazgo de Fidel Castro, que concibe la defensa nacional como una tarea extendida a toda la sociedad.
En los últimos días, Miguel Díaz-Canel endureció su discurso público y adoptó una puesta en escena asociada a contextos de emergencia, incluyendo actos oficiales con uniforme militar y mensajes dirigidos a reforzar la cohesión interna. El gobierno organizó además ejercicios militares y simulacros de defensa, presentados como parte del “Día de la Defensa”, con el objetivo declarado de elevar el nivel de preparación de las fuerzas armadas y de los órganos de conducción del Estado.
La declaración del “Estado de Guerra” tiene efectos directos sobre la población cubana, que queda formalmente incorporada a un esquema de movilización general. En términos prácticos, supone el refuerzo del control estatal, la priorización de recursos para fines militares y una mayor centralización de decisiones en la cúpula política y castrense. El anuncio se produce en un contexto de crisis económica profunda, con escasez de bienes básicos, caída del ingreso real y un aumento de la migración, factores que condicionan la capacidad del Estado para sostener una movilización prolongada.
Desde Washington, la administración de Donald Trump advirtió que Cuba no volverá a recibir financiamiento ni petróleo proveniente de Venezuela, y responsabilizó al gobierno cubano de haber sostenido durante años al régimen chavista a cambio de recursos estratégicos. Esta definición agrava la vulnerabilidad económica de la isla y reduce sus márgenes de maniobra.
A corto plazo, se espera una intensificación de la retórica confrontativa y de las demostraciones militares internas, sin señales claras de desescalada diplomática. Las decisiones pendientes incluyen el alcance efectivo de la movilización y el impacto que tendrá sobre la actividad económica y la vida cotidiana. En un escenario de prolongación del conflicto verbal con Estados Unidos, el régimen podría profundizar el cierre político como forma de contención del descontento social, mientras enfrenta restricciones crecientes para sostener su modelo económico y su inserción internacional.
Lunes, 19 de enero de 2026
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