23 DE ABRIL San Jorge: Historia y oración para pedir ayuda  Su imagen representa su fuerza y lucha contra el mal, al ilustrar a un caballero romano que combate a un dragón con una lanza
El Día de San Jorge se celebra el 23 de abril de cada año, una festividad conmemorada por la Iglesia Católica en honor a una de las figuras más relevantes de la fe. Su imagen es venerada por su virtud cristiana, su fuerza y valor ante situaciones difíciles o adversas.
Los fieles acuden en su ayuda ante ciertas circunstancias amenazantes como la peste, lepra y las serpientes venenosas. Es considerado patrono de los caballeros, los soldados, los scouts, los esgrimadores y los arqueros.
En la Argentina fue nombrado como el patrono de Armas de Caballería del Ejército. Su patronazgo se ha extendido a muchos rincones del mundo, dado que es patrono también de Inglaterra, Cataluña y Aragón, España, Georgia, Bulgaria, Etiopía y Portugal. A su vez, obtuvo la veneración del papa Francisco.
Este acto era una transgresión en ese entonces. Durante esa época, el Imperio Romano se encontraba bajo el poder del emperador Diocleciano, quien perseguía a los creyentes cristianos. Es así que, al conocer el relato heroico de San Jorge, ordenó a este caballero arrepentirse de inmediato. El militar se negó y le confesó al soberano su devoción por Dios, por lo que recibió un fuerte castigo que condujo a su muerte.
Fue ejecutado en Nicomedia, actualmente Turquía, en el año 303 d.C. A pesar de sufrir grandes torturas, en ningún momento dudó de su fe. Es así que es considerado un santo y mártir por la Iglesia Católica. Actualmente se encuentra representado por una imagen suya montando un caballo, con una lanza, escudo y una bandera blanca marcada con una cruz roja.
Oración para rezarle a San Jorge y pedir su protección San Jorge, guerrero valeroso,
que defendiste a la princesa de la Capadocia,
al abatir con tu lanza al feroz dragón,
te solicito humildemente
que vengas en mi auxilio
y me protejas de las acechanzas del demonio,
los peligros, las dificultades, las aflicciones.
Cobíjame bajo tu manto, poderoso santo,
escóndeme de mis enemigos,
de mis perseguidores, de las envidias,
magias, hechizos y maleficios.
Protegido con tu manto,
caminaré a través de los mares y la tierra,
noche y día, mes a mes, año tras año,
y mis enemigos no me verán,
no me oirán, no me seguirán.
Bajo tu protección no caeré,
no me perderé, no sangraré.
Igual que Nuestro Dios; Salvador
estuvo nueve meses protegido
en el vientre de la Virgen María,
así yo estaré protegido bajo tu manto,
teniéndote delante de mí,
armado con tu lanza y tu escudo.
Amén.
Jueves, 23 de abril de 2026
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