ANTES ERA EL DOLAR AHORA CULPAN A LA GUERRA Cualquier excusa para la inflación: la nafta más barata cerca de los $2.000  La suba de los combustibles volvió a colocarse en el centro de la escena económica en Argentina y en los últimos días aceleró su impacto en el bolsillo de los consumidores. La semana pasada, la nafta más vendida de YPF costaba $1.855 en esta capital. Ayer, ese producto trepó a $1.998 y las demás petroleras ajustaron sus pizarras para alinearse con el nuevo valor de la Súper. No obstante, Shell se despegó con un importe de hasta $2.057 por litro.
Con aumentos que se hicieron visibles a lo largo de marzo, el precio de las naftas ya es señalado como uno de los principales motores de la inflación del mes, en un contexto marcado por factores internacionales y ajustes locales.
Desde el sector petrolero explicaron que esta dinámica responde, en gran medida, a la creciente tensión geopolítica a nivel global, particularmente por el conflicto en Irán, que empuja al alza el valor del petróleo. Este escenario impacta directamente en los costos de refinación y comercialización, más allá de que desde YPF se había anticipado que los incrementos se aplicarían de manera gradual y moderada.
Sin embargo, la realidad en las estaciones de servicio refleja otro ritmo. En la ciudad de Corrientes, tomando como referencia la nafta Súper de YPF el combustible más vendido y también el de menor precio dentro del mercado se observa una suba significativa en un lapso muy corto. En apenas diez días, el litro pasó de $1.855 a $1.998, lo que representa un incremento cercano a los $145, equivalente al 7,7%.
Si la comparación se amplía al inicio del año, el aumento es aún más marcado. El 1 de enero, el mismo producto se comercializaba a $1.716, por lo que acumula una suba de $282 en lo que va de 2026. En términos porcentuales, el alza alcanza el 16,4%, consolidando una tendencia sostenida que impacta tanto en el transporte como en la estructura de costos de bienes y servicios.
En este escenario, YPF continúa funcionando como referencia del mercado, con una participación cercana al 56% de las ventas en surtidores. Su política de precios suele marcar el pulso del resto de las petroleras, que ajustan sus valores en sintonía con las denominadas "microsubas".
Así, en la capital correntina, las estaciones de otras marcas se alinearon rápidamente con los nuevos valores. Ayer, Axion comercializaba su nafta Súper a $1.999 por litro, mientras que Gulf y Puma ofrecían el mismo producto a $1.998. En tanto, Shell se ubicaba por encima del promedio, con precios que alcanzaban los $2.057 por litro en algunas estaciones, aunque con variaciones según el punto de venta.
El encarecimiento de las naftas no sólo impacta en quienes cargan combustible de manera directa, sino que también se proyecta sobre toda la cadena económica. El transporte de mercaderías, los costos logísticos y, en última instancia, los precios finales al consumidor, tienden a reflejar estas variaciones, potenciando su incidencia en la inflación general.
Con la nafta Súper al borde de los $2.000 en Corrientes y sin señales claras de desaceleración en el corto plazo, el comportamiento de los combustibles se consolida como una variable clave a seguir en la evolución del costo de vida durante este primer trimestre del año.
Surtidores flacos En febrero, la comercialización de combustibles en las estaciones de servicio argentinas registró un nuevo retroceso. Según un informe de ventas al público, en el segundo mes de 2026 se despacharon un total de 1.299.600 m³, lo que representa una caída interanual del 1,67% en comparación con los $1.321.608 m³ registrados en el mismo periodo de 2025.
Este descenso se explica fundamentalmente por el comportamiento de los productos básicos, que son los de mayor volumen en el mercado. La nafta Súper, el combustible más utilizado por el parque automotor particular, percibió una baja en su demanda del 2,12%.
Viernes, 27 de marzo de 2026
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